PETROLEO

Nuevo marco regulatorio: Vertimientos y Derrames Marinos.

REFORMA 2020 A LA LEY DE VERTIMIENTOS

La nueva diferencia normativa entre vertimientos y derrames marinos.

¿Qué regula esa Ley?

La Ley de Vertimientos en las Zonas Marinas Mexicanas fue publicada el 17 de enero de 2014. Se trata de una ley que tiene por objeto del control y la prevención de la contaminación o alteración del mar por vertimientos en las zonas marinas mexicanas. Toda la regulación marítima es asunto directo y exclusivo del Gobierno Federal, de modo que esta ley es aplicada e interpretada por la Secretaría de Marina.

Los vertimientos y la industria petrolera.

Se trata de una ley que desde su origen, no correspondía del todo al marco internacional que regula los vertimientos de desechos al mar. Además, surgió en el mismo contexto de la reforma energética de 2012, en el que empresas privadas podrían explorar y extraer hidrocarburos en el mar.

Uno de los grandes debates desde entonces, era la forma de asignar y responder por los daños y deterioros ambientales de la industria petrolera en altamar.  Antes de la Reforma, PEMEX era la única empresa con autorización para extraer petróleo costa afuera. Era el único dueño de plataformas, pozos, embarcaciones, ductos e instalaciones submarinas y demás equipos petroleros. A lo largo de décadas, esas instalaciones y construcciones fueron remplazadas por otras y se fue generando un gran inventario de desechos que en algún momento hipotético tendrían que ser remediados o reparados.

Con la entrada de nuevos actores a la industria petrolera, se generó una frontera temporal para identificar responsabilidades entre los nuevos contratistas petroleros y PEMEX: Una línea base ambiental que serviría para separar el pasado -responsabilidad presuntamente de PEMEX- y el nuevo contratista -ganador de alguna licitación.

Un nuevo contratista tendría entonces, la responsabilidad de controlar y limpiar la contaminación marina a partir de la suscripción de los documentos con la Comisión Nacional de Hidrocarburos y la presentación de la línea base desarrollada conforme a los lineamientos de ASEA-SEMARNAT.

Tras el terrible accidente de la plataforma Deep Water Horizon, en el Norte del Golfo de México, el tema más crítico en 2012 era la responsabilidad de los contratistas por los derrames accidentales de petróleo. La Ley de Vertimientos no necesariamente era la solución a ese problema, pero incluyó en sus contenidos y regulaciones a los vertimientos accidentales de desechos en el mar.

Adicionalmente, las grandes distancias que separan a la costa de las plataformas y pozos desarrollados en aguas profundas y ultraprofundas, generó diversas dudas respecto de la posibilidad de verter al mar los desechos operativos de las instalaciones petroleras, ante la inviabilidad de transportarlos hasta tierra para su procesamiento y destino final. ¿Quién podría autorizar esos vertimientos al mar? ¿Estaba prohibido en México, pero permitido en el resto del mundo? ¿No había México suscrito convenios que hacían posible esas prácticas petroleras?

En 2012, no parecía haber una respuesta clara a estos planteamientos. La reforma de 2020 aporta mucha claridad al respecto y compatibiliza la legislación nacional con los convenios internacionales suscritos y promulgados previamente en México.

Esta reforma reduce a la baja la cobertura de la legislación sobre vertimientos, para enfocar sus contenidos al tema central que dio origen a los tratados y convenciones en la materia: la regulación de la disposición deliberada de desechos en las aguas del mar y el cuidado del medio ambiente.  El resto de temas, quedan para otras leyes y otros convenios internacionales.

De eso se trata esta reforma.

Antecedentes de la Ley de Vertimientos

Los Tratados Internacionales:

El Convenio sobre la Prevención de la Contaminación del Mar por Vertimiento de Desechos y Otras Materias, conocido como el Convenio de Londres de 1972, es el instrumento internacional en el que cada país adoptó medidas individuales, según su capacidad científica, técnica y económica, para impedir la contaminación del mar causada por vertimientos, que puedan constituir un peligro para la salud humana, dañar los recursos biológicos y la vida marina, reducir las posibilidades de esparcimiento o entorpecer otros usos legítimos del mar.

El 30 de enero de 1978, se publicó en el Diario Oficial de Federación, el acuerdo por el que la Secretaría de Marina fue designada autoridad encargada del cumplimiento de las disposiciones del Convenio de Londres.

El 23 de enero de 1979 se publicó en el Diario Oficial el Reglamento para Prevenir la Contaminación del Mar por Vertimiento de Desechos y Otras Materias, para implementar en el país los contenidos del Reglamento del Convenio de Londres.

El 7 de noviembre de 1996, también en Londres y dentro de los trabajos de la Organización Marítima Internacional (OMI), se aprobó el Protocolo de 1996 relativo al Convenio sobre la Prevención de la Contaminación del Mar por Vertimiento de Desechos y otras Materias de 1972, . Ese protocolo fue ratificado por la Cámara de Senadores (18 de enero de 2006) y se promulgó en el Diario Oficial de la Federación el 24 de marzo de 2006, como parte de nuestro ordenamiento jurídico nacional.

La Reforma

¿Qué cambió?

El concepto mismo de los vertimientos. En su redacción original, la Ley consideraba como un “vertimiento” al mar:

  1. Toda evacuación, eliminación, introducción o liberación en las zonas marinas mexicanas, deliberada o accidental, de desechos u otras materias incluyendo aguas de lastre alóctonas, provenientes de buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones;
  2. El hundimiento deliberado de buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones, así como las que se deriven de éste;
  3. El almacenamiento de desechos u otras materias en el lecho del mar o en el subsuelo de éste desde buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones;
  4. El abandono de buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones, u otros objetos, incluyendo las artes de pesca, con el único objeto de deshacerse deliberadamente de ellas;
  5. La descarga de cualquier tipo de materia orgánica como atrayente de especies biológicas, cuyo fin no sea su pesca;
  6. La colocación de materiales u objetos de cualquier naturaleza, con el objeto de crear arrecifes artificiales, muelles, espigones, escolleras, o cualquier otra estructura, y
  7. La resuspensión de sedimento, consistente en el regreso del sedimento depositado, a un estado de suspensión en el cuerpo de agua, por cualquier método o procedimiento, que traiga como consecuencia su sedimentación.

Los tres rubros

La reforma de 2020 ha “desregulado” la gran mayoría de los temas que se incluían en ese catálogo, y ha creado al menos, tres categorías diferentes, acordes con el contexto internacional vigente:

Lo que SÍ es un vertimiento.

A partir de esta reforma, serán considerados como “vertimiento en las zonas marinas”:

  1. La evacuación deliberada de desechos u otras materias, desde buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones con el único objeto de deshacerse de ellas;
  2. El hundimiento deliberado de buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones en el mar, con el único objeto de deshacerse de ellas;
  • El almacenamiento de desechos u otras materias en el lecho marino o en el subsuelo de éste, desde buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones en el mar, y
  1. Todo abandono o derribo in situ de plataformas u otras construcciones, con el único objeto de deshacerse deliberadamente de ellas.
  2. Se deroga.
  3. Se deroga.

VII.   Se deroga.

Lo que NO es vertimiento:

  1. La evacuación en el mar de desechos u otras materias resultante, directa o indirectamente, de las operaciones normales de buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones en el mar y de su equipo, salvo los desechos que se transporten destinados a la evacuación, o se transborden a ellos, o que resulten del tratamiento de tales desechos u otras materias;
  2. La colocación de materias para un fin distinto del de su mera evacuación, siempre que dicha colocación no sea contraria a los objetivos del Protocolo 1996 relativo al Convenio sobre la Prevención de la Contaminación del Mar por Vertimiento de Desechos y Otras Materias, y
  • El abandono de materiales que hayan sido colocadas para un fin distinto del de su mera evacuación, tales como, cables, tuberías y dispositivos de investigación marina, sin perjuicio de lo señalado en el artículo 3, fracción IV de la presente Ley.

Lo que está fuera del alcance de la Ley:

Las disposiciones la Ley no se aplican a:

  1. La evacuación o el almacenamiento de desechos u otras materias que resulten directamente de la exploración, explotación y consiguiente tratamiento mar adentro de los recursos minerales del lecho o subsuelo marino, o que estén relacionadas con dichas actividades.

Excepto las materias o desechos que por sus dimensiones y características representen un impacto ambiental adverso al medio ambiente marino, en cuyo caso, en aplicación del principio precautorio en materia ambiental, la autoridad competente antes de autorizar la evacuación o el almacenamiento en zonas marinas mexicanas deberá contar con la opinión favorable de la Secretaría, de conformidad con lo previsto en las Normas Oficiales Mexicanas que al efecto se expidan.

¿Quién es la autoridad que da y supervisa permisos de vertimientos?

Como lo reporta en su portal de internet, desde 1978, la autoridad competente ha sido la Secretaría de Marina, a través de los Departamentos de Coordinación de Programas Contra la Contaminación del Mar y de Protección al Medio Ambiente Marino adscritos a los diferentes Mandos Navales, encargados de prevenir, combatir y controlar la contaminación costera y marina o cualquier alteración de sus ecosistemas.

¿Y los derrames por hidrocaruburos?

Están regulados.  La legislación ambiental federal es aplicable en el mar mexicano.

En el ejercicio de los poderes, derechos, jurisdicciones y competencias de la Nación dentro de las zonas marinas mexicanas, se aplicarán la Ley Federal de Protección al Ambiente, la Ley General de Salud, y sus respectivos Reglamentos, la Ley Federal de Aguas y demás leyes y reglamentos aplicables vigentes o que se adopten, incluidos la presente Ley, su reglamento y las normas pertinentes del derecho internacional para prevenir, reducir y controlar la contaminación del medio marino.

Ley Federal del Mar. Art. 21

Además, de ese catálogo de legislación nacional, existe un robusto andamiaje convencional aplicable -desde antes de la reforma energética- a los temas de derrames y desastres derivados de la industria de los hidrocarburos. De modo general, podemos enunciar los siguientes:

  1. La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Mar y la Tercera Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del MAR CONVEMAR 82, en la que los Estados se comprometen a proteger y preservar el mar y tomar individual y colectivamente, las medidas necesarias para prevenir, reducir y controlar la contaminación marina procedente de cualquier fuente, utilizando todos los medios disponibles, en la medida de sus posibilidades.
  2. El Convenio Internacional sobre Cooperación, Preparación y Lucha contra la Contaminación por Hidrocarburos, OPRC-90, que establece el marco global para responder a desastres ocasionados por la contaminación del mar y orienta a los Estados a establecer planes de emergencia contra los derrames, así como a convenir para compartir equipamiento, recursos humanos e intercambio de información.
  3. El Convenio Internacional para Prevenir la Conrtaminación por Buques de 1973 y su Protocolo de 1978 (MARPOL 73/78), que es el principal referente internacional para regular la contaminación del mar, derivada de la operación normal de los buques y por accidentes, incluyendo a las plataformas fijas y flotantes.
  4. El Convenio Internacional sobre Responsabilidad Civil por Daños Causados por Contaminación de Hidrocarburos CLC-92, que establece reglas y procesos para dirimir cuestiones de responsabilidades e indemnizaciones en casos de contaminación por el transporte marítimo internacional de hidrocarburos.
  5. El Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar, 1974 (SOLAS/7) que norma la construcción, equipo y uso de los buques para la navegación segura en el mar.
  6. El Convenio Internacional sobre la Constitución de un Fondo Internacional de Indemnización de Daño Debido a Contaminación por Hidrocarburos (IOPCFUND/92) que establece un mecanismo de ayuda mutua para accidentes de contaminación financiado por las compañías petroleras de los Estados participantes.
  7. El Acuerdo de Cooperación entre los EUA y México sobre la Contaminación del Medioambiente Marino por Derrames de Hidrocarburos y otras Sustancias Nocivas de 1980, que establece el compromiso de desarrollar sistemas nacionales para detectar y responder incidentes ocasionados por derrames de hidrocarburos.

Estos instrumentos proporcionan un marco regulatorio suficiente que sin duda debe ser complementado por piezas legislativas, directivas administrativas y alguna que otra NOM o NMX que impulse aún más el desarrollo de una industria preventiva y correctiva para la atención de derrames.

Conclusiones

La reforma a la Ley de Vertimientos de 2020:

  1. Acerca la legislación nacional a los textos internacionales que ya habían sido promulgados en México.
  2. Enfoca los alcances de la Ley, a los procedimientos para regular y permisionar los vertimientos de desechos al mar.
  3. Distingue los vertimientos deliberados de desechos, de los accidentes y contaminación derivada de la operación naviera o pesquera.
  4. Aporta claridad jurídica al dejar la materia de contaminación, a los cuerpos legales e internacionales dedicados a esos aspectos.
  5. Facilita la interpretación y aplicación de convenios internacionales del sector hidrocarburos y aporta claridad a la competencia de la Agencia ASEA en la evaluación del impacto ambiental de los proyectos petroleros, incluyendo la generación de residuos, aún en instalaciones costa afuera.

 


ANEXO

Ley de Vertimientos ANTES

Ley de Vertimientos REFORMADA Protocolo

Londres, 1996

Apunte


de la Reforma

Artículo 3.- Es vertimiento en las zonas marinas mexicanas, cualquiera de los supuestos siguientes:
Artículo 3.- Para efectos de la presente Ley, se entenderá como vertimiento en las zonas marinas mexicanas, lo siguiente:
4 .1 Por “vertimiento” se entiende:
Definición de Vertimiento
I. Toda evacuación, eliminación, introducción o liberación en las zonas marinas mexicanas, deliberada o accidental, de desechos u otras materias incluyendo aguas de lastre alóctonas, provenientes de buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones;
I.      La evacuación deliberada de desechos u otras materias, desde buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones con el único objeto de deshacerse de ellas;
.1 toda evacuación deliberada en el mar de desechos u otras materias desde buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones en el mar;
Ya no se incluyen los vertimientos accidentales al mar.
II. El hundimiento deliberado de buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones, así como
las que se deriven de éste;
II.     El hundimiento deliberado de buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones en el mar, con el único objeto de deshacerse de ellas;
.2 todo hundimiento deliberado en el mar de buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones en el mar;
Sólo incluye hundimientos para deshacerse de las embarcaciones, no cualquier hundimiento deliberado.
III. El almacenamiento de desechos u otras materias en el lecho del mar o en el subsuelo de éste desde buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones;
III.    El almacenamiento de desechos u otras materias en el lecho marino o en el subsuelo de éste, desde buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones en el mar, y
.3 todo almacenamiento de desechos u otras materias en el lecho del mar o en el subsuelo de éste desde buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones en el mar; y
Sin cambios,
IV. El abandono de buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones, u otros objetos, incluyendo las artes de pesca, con el único objeto de deshacerse deliberadamente de ellas;
IV.    Todo abandono o derribo in situ de plataformas u otras construcciones, con el único objeto de deshacerse deliberadamente de ellas.
.4 todo abandono o derribo in situ de plataformas u otras construcciones en el mar, con el único objeto de deshacerse deliberadamente de ellas.
Se centra en plataformas y construcciones. Elimina buques, aeronaves y otros objetos.
V. La descarga de cualquier tipo de materia orgánica como atrayente de especies biológicas, cuyo fin no sea su pesca;
V.    Se deroga.
VI. La colocación de materiales u objetos de cualquier naturaleza, con el objeto de crear arrecifes artificiales, muelles, espigones, escolleras, o cualquier otra estructura, y
VI.    Se deroga.
VII. La resuspensión de sedimento, consistente en el regreso del sedimento depositado, a un estado de suspensión en el cuerpo de agua, por cualquier método o procedimiento, que traiga como consecuencia su sedimentación.
VII.   Se deroga.
Artículo 3 Bis.- En las zonas marinas mexicanas no se considerará como vertimiento lo siguiente:
.2 El “vertimiento” no incluye:
LO QUE NO FORMA PARTE DE LOS VERTIMIENTOS.
I.      La evacuación en el mar de desechos u otras materias resultante, directa o indirectamente, de las operaciones normales de buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones en el mar y de su equipo, salvo los desechos u otras materias que se transporten en buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones en el mar destinados a la evacuación de tales materias, o se transborden a ellos, o que resulten del tratamiento de tales desechos u otras materias en esos buques, aeronaves, plataformas o construcciones;
.1 la evacuación en el mar de desechos u otras materias resultante, directa o indirectamente, de las operaciones normales de buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones en el mar y de su equipo, salvo los desechos u otras materias que se transporten en buques, aeronaves, plataformas u otras construcciones en el mar destinados a la evacuación de tales materias, o se transborden a ellos, o que resulten del tratamiento de tales desechos u otras materias en esos buques, aeronaves, plataformas o construcciones;
Los desechos de operaciones normales de buques, aeronaves, plataformas y otras construcciones, excepto sus desechos.
II.     La colocación de materias para un fin distinto del de su mera evacuación, siempre que dicha colocación no sea contraria a los objetivos del Protocolo 1996 relativo al Convenio sobre la Prevención de la Contaminación del Mar por Vertimiento de Desechos y Otras Materias, y
.2 la colocación de materias para un fin distinto del de su mera evacuación, siempre que dicha colocación no sea
contraria a los objetivos del presente Protocolo; y
Colocación de materiales, no para desecharlos.
III.    El abandono de materiales que hayan sido colocadas para un fin distinto del de su mera evacuación, tales como, cables, tuberías y dispositivos de investigación marina, sin perjuicio de lo señalado en el artículo 3, fracción IV de la presente Ley.
.3 el abandono en el mar, de materias (por ejemplo, cables, tuberías y
dispositivos de investigación marina) colocadas para un fin distinto del de su mera evacuación.
El ABANDONO de materiales como cables, tubos o dispositivos, salvo el derribamiento y abandono de construcciones o plataformas in situ.
Artículo 3 Ter.- Las disposiciones de la presente Ley no se aplican a la evacuación o el almacenamiento de desechos u otras materias que resulten directamente de la exploración, explotación y consiguiente tratamiento mar adentro de los recursos minerales del lecho o subsuelo marino, o que estén relacionadas con dichas actividades.
.3 Las disposiciones del presente Protocolo no se aplican a la evacuación o el almacenamiento de desechos u otras materias que resulten directamente de la exploración, explotación y consiguiente tratamiento mar adentro de los recursos minerales del lecho del mar, o que estén relacionadas con dichas actividades.
EN LO QUE NO APLICA LA LEY Y EL PROTOCOLO
Libera:
Desechos de la exploración y explotación y tratamiento -mar adentro- de recursos minerales o del lecho del mar (PETRÓLEO)
Excepto las materias o desechos que por sus dimensiones y características representen un impacto ambiental adverso al medio ambiente marino, en cuyo caso, en aplicación del principio precautorio en materia ambiental, la autoridad competente antes de autorizar la evacuación o el almacenamiento en zonas marinas mexicanas deberá contar con la opinión favorable de la Secretaría, de conformidad con lo previsto en las Normas Oficiales Mexicanas que al efecto se expidan.
No hay excepción internacional.
Se sujeta el vertimiento a la autorización de la Evaluación del Impacto Ambiental: en hidrocarburos, de ASEA, en el resto de actividades, de SEMARNAT.

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